En realidad, no podemos evitar estar en constante movimiento, todo está formado por átomos y moléculas en un movimiento incesante. La energía se encarga de generar ese movimiento para producir la vibración y generar vida. No obstante, hay ciertas situaciones y bloqueos que influyen en que ese movimiento no se produzca fluidamente. Así como, la sensación física, emocional y mental que puede producirnos esa sensación de bloqueo, de paralización y falta de movimiento.
Es por eso que propongo el trabajo terapéutico como una oportunidad para entender esa vibración constante y como utilizarla a nuestro favor. Ya sea a través del sonido o de la energética, entender cómo podemos utilizarlas como valiosas herramientas liberadoras y sanadoras que son.